montevideo, uruguay
    05.10.18

ESE PARAÍSO


aquí, allá,
en cualquier lugar, en todo
momento, podemos
manifestarlo, es dable

reconocer el cosmos
en todas partes
y todas las partes
del cosmos valiosas:
ese paraíso

cada animal en su singularidad,
como quiera que fuese,
lo mismo ave o mamífero
o reptil o pez o anfibio,
lo mismo quien aletea
en las profundidades del océano
que aquel otro que se arrastra por
shoppings, restaurantes, centros culturales

cada piedra
en su justa
dimensión,
sin jerarquías

y el agua y entonces el río
y la tierra y entonces los valles
y la luz que hace la mañana
y el canto que bordea los silencios

todo en plenitud
de su propia existencia,
en la sencillez de su alteridad

cada cual un ser único
no del todo inteligible,
no para el ser humano

quien ladra y gruñe
como quien bala o canta
o zumba o brama
o muge o berrea
o crotoa o cacarea
o grazna o barrita

así también las partes que,
sin estar propiamente vivas,
manan, fluyen, se evaporan,
tiemblan, crujen, se desplazan,
crepitan, restallan, protestan
y aun, de tanto en tanto,
se adormecen, sueñan

o aquellas otras entidades
más allá de lo perceptible que
hacen sabrá nunca nadie qué
pero lo hacen, hacen lo suyo, están ahí

ese paraíso
donde nadie tenga que temer
ante la presencia de une de nosotres

donde nada ni nadie
tenga que sufrir
las consecuencias de nuestros actos

donde pertenecer a tal especie
no nos haga sentir
más o menos
importantes

más o menos
dignes

más o menos
responsables

ese paraíso
posible, hacedero

aquí, allá,
en todo lugar,
a cada momento


2025-26


el parián - hermosillo, sonora, méxico
    11-12.16