CASI MÁS QUE YO


Hay algo bueno en mí y algo hay también odioso, todo al mismo tiempo. Lo bueno en mí es enorme, sumamente bello. Lo otro, sin embargo, es lo mismo inmenso, ingobernable, reduce la belleza a una pose, le resta mérito, congruencia, profundidad, le roba sentido, autenticidad. Esa sombra infecta que hay en mí —que no llega a ser el peor de los males del mundo pero no me suelta—, me quita agencia, me sojuzga, transforma una sonrisa franca y lenta en una mueca inexplicable... no soy sino aquel mínimo gesto que puedo llegar a esbozar sinceramente, un movimiento sinuoso, un… silencio doloroso, apagado. A punto de engullirme por completo, la sombra me domina, me sujeta, toma mi lugar en el mundo, responde por mí, es Īhuān casi más que yo... y nadie sabe ya dónde estoy.


08.02.26


ciudad de méxico
    fotografía de mariela sancari
    estilismo de enrique landgrave